¿POR QUÉ TE QUEJAS?

¿POR QUÉ TE QUEJAS?

«quejaIsrael, pueblo de Jacob, ¿por qué te quejas? ¿Por qué dices: «El Señor no se da cuenta de mi situación; Dios no se interesa por mí»? ¿Acaso no lo sabes? ¿No lo has oído? El Señor, el Dios eterno, el creador del mundo entero, no se fatiga ni se cansa; su inteligencia es infinita. Él da fuerzas al cansado, y al débil le aumenta su vigor. Hasta los jóvenes pueden cansarse y fatigarse, hasta los más fuertes llegan a caer, pero los que CONFÍAN EN EL SEÑOR TENDRÁN SIEMPRE NUEVAS FUERZAS y podrán volar como las águilas; podrán correr sin cansarse y caminar sin fatigarse.» Isaías 40. 27-31 (DHH).

Cuando una petición no llega y pasan las horas, días, meses y es posibles años, todo alrededor se torna gris y desesperante, cuantas personas deciden marcharse en lugar de esperar porque aparece EL CANSANCIO.

Cuando nos cansamos de esperar una respuesta solo una llamada telefónica puede cambiar una situación, un resultado positivo del médico que tiene en sus manos un análisis hace más de una semana. Alguien que haya visto y aprobado el currículum enviado hace meses. Una prórroga para la cuota vencida en el banco. Esperar cansa. La paciencia se agota. Esperamos la respuesta a nuestras oraciones, esperamos que un hijo regrese, que tu pareja cambie, que la situación mejore y en el ínter el agobio pesa, la esperanza se va perdiendo de a poco, las fuerzas faltan, las quejas aumentan y la fe mengua. La pregunta es «¿Dónde estás Señor? Un poco de ayuda no me vendría mal ahora», ¿quién no lo ha pensado alguna vez? Pero Dios ya recorrió ese camino varias veces y, como siempre, Él tiene no sólo la respuesta, sino la más conveniente. Él sabe que las fuerzas se le acaban aun al más joven; el tema no es el agotamiento, el tema vuelve a ser LA FE. «TODOS PUEDEN CANSARSE«, dice Dios, «PERO LOS QUE ESPERAN EN MÍ, LOS QUE CONFÍAN EN MÍ, LOS QUE ME CREEN, SENTIRÁN QUE TIENE ALAS«. Esa es la batalla de LA FE. Creer contra lo posible, esperan en Dios, en su plan y en su tiempo. Cuando dejamos de pensarla tanto y empezamos a creerle, entonces Dios aparece con nuevas fuerzas.

Cada vez que Dios dice «NO TEMAS«, luego te dice «NO DESMAYES«. Sólo de pie puedes seguir avanzando hacia la promesa.

Cuando él te dice NO DESMAYES es porque tu Dios está contigo, ÉL TE LEVANTA, TE SOSTIENE, TE ALIENTA Y TE GUARDA. No desmayes porque la promesa está delante de ti, no desmayes porque estás más cerca que nunca de salir de tu necesidad, no desmayes porque Dios es fiel y no permitirá que los que esperan en Él se vean defraudados.

Es verdad, las cosas no siempre salen como queremos, pero podemos estar seguros que saldrán en beneficio nuestro. Él promete que será así para los que le aman y creen en Él. (Romanos 8. 28) Quizás me digas «ESTOY EN EL SUELO«, poderoso es Dios para ponerte de pie, pero tú te tienes que levantarte, tú lo tienes que intentarlo, cuando tú lo intentes el honrara tu fe y él te dará la victoria, déjate abrazar por su amor y por su perdón, y tu vida cambiara radicalmente.

Una vez de pie, echa tus hombros para atrás y mira hacia delante con confianza, puedes no saber qué depara tu futuro, pero sabes que el dueño del futuro, del pasado y del presente es también tu dueño y Él ha PROMETIDO «NO TE DEJARÉ NI TE ABANDONARÉ«. Sacúdete el polvo y camina a paso seguro, puede ser que la respuesta que esperas tarde un poco más, pero algo tienes de seguro, la respuesta llegará y tú necesitas estar de pie para recibirla. Puede que no sea la respuesta que esperas, ¡puede ser! Aun así no desmayes, Dios sabía que esto ocurriría y te quiere de pie para que camines hacia algo mejor. Una puerta se cierra y Dios abre otras, un camino se desmorona y Dios ya tiene listas nuevas sendas. ¡NO DESMAYES! sólo de pie puede seguir hacia la meta.

Puede que me digas «ya llevo mucho tiempo así, creo que no puedo más«, pero Dios dice «¡ Puedes, puedes más!», si tomó tanto tiempo antes de que veas la respuesta de seguro es porque Dios tiene algo mayor y mejor, sólo no desmayes. Cada vez que no puedes más es cuando Dios puede más. No es en tus fuerzas, es en las suyas, levántate en Él. Aun cuando estés pasando por el valle más oscuro, puedes creer que Él está ahí, según su promesa, para darte aliento. Él puede cargarte, ¡claro! Pero prefiere que no desmayes, que camines hacia el frente, que creas y así verás como Dios obra. Él te dice en el Salmo 23 El Señor es mi pastor, nada me faltará. En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce. El restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre. Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tú vara y tu cayado me infunden aliento. Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido[g] mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días.

Yo no puedo solo, tú no puedes solo, pero Dios puede y Él quiere hacerlo contigo. Eso es confiar en Él, es saber que no se trata de que lo hagas, se trata de que lo creas. En ese momento, cierra tus ojos y dile confiadamente «Padre, ya no puedo, pero creo que tu si puedes» y una vez más sigue adelante, porque tu Dios no permitirá que esto sea más fuerte de lo que tú puedas soportar; y mejor aún, Él abrirá el camino para que venzas y salgas adelante. No trates de hacerlo tú, se trata de pedirle ayuda a Él y Él lo hará. (No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar 1 Corintios 10. 13)

«El mismo Dios que estuvo contigo hoy es el mismo que ha estado siempre, así como no te dejé hoy no te dejaré nunca«, Esto no es un drama de horror, es una historia de amor. Dios te ama y más pronto que tarde verás cómo su favor y su gracia terminan por actuar en tu beneficio. (Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Romanos 8. 37) Recuerda, Dios te sacó adelante muchas veces, ésta no será la excepción, por lo tanto no te quejes, solo confía, levántate y actúa, hoy es un buen día para empezar.

Que tengas un excelente día javier.alor@outlook.com

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