AYER,  MAÑANA y HOY

AYER,  MAÑANA Y HOY

FILIPENSES 3:13-14 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: OLVIDANDO CIERTAMENTE LO QUE QUEDA ATRÁS, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

HAY DOS DÍAS en CADA semana que no DEBEN PREOCUPARNOS, dos días que no deben causarnos ni tormento ni miedo.

Uno es AYER con sus errores e inquietudes, con sus flaquezas y desvíos, con sus penas y tribulaciones.

AYER se MARCHÓ para SIEMPRE y está ya FUERA de nuestro ALCANCE.

AYER: es el DÍA que pasó y que en una línea cronológica ha quedado atrás. Se conoce como pasado a dicho tiempo como a las cosas que sucedieron en él.

Ni siquiera el poder de todo el oro del mundo podría devolvernos el AYER. No podremos deshacer ninguna de las cosas que ayer hicimos; NO PODREMOS BORRAR ni una sola PALABRA de las que AYER dijimos. AYER se MARCHÓ para NO VOLVER.

Cuantas veces el AYER lo tenemos tan PRESENTE como si en REALIDAD no hubiera PASADO tiempo desde el día en que paso lo que paso lo seguimos RECORDANDO COMO un HOY.

El otro día que NO DEBE preocuparnos es el MAÑANA con sus posibles ADVERSIDADES, DIFICULTADES, SITUACIONES y con sus halagadoras promesas o decepciones. El MAÑANA está FUERA de nuestro ALCANCE INMEDIATO.

MATEO 6:34 Así que, no os afanéis por el DÍA de MAÑANA, porque el DÍA de MAÑANA traerá su AFÁN. Basta a cada día su propio mal.

Pensemos que el día de MAÑANA saldrá el sol, ya para resplandecer en un cielo nítido o para esconderse tras unas densas nubes, pero saldrá.

HASTA que NO SALGA NO PODEMOS DISPONER de MAÑANA, porque todavía mañana está por nacer.

AHORA Sólo nos resta un DIA, HOY. Cualquier persona puede confrontar las refriegas de un solo día y mantenerse en paz.

Pero cuando AGREGAMOS las CARGAS de esas DOS ETERNIDADES, AYER y MAÑANA, es cuando caemos en el Fan y nos inquietamos.

No son las cosas de HOY que nos vuelven locos.

Lo que nos enloquece y nos lanza al abismo es el REMORDIMIENTO o la AMARGURA por ALGO que ACONTECIÓ AYER y el MIEDO por lo que SUCEDERÁ MAÑANA.

La bendición es que debemos aprender a vivir el día de HOY para mantenernos saludables y felices.

AYER ya paso, por más que te esfuerces no podrás cambiar nada y MAÑANA todavía no es y por lo tanto nada sabemos y nada se sabe.

Pero el HOY si sabemos lo que tenemos, esposa, hijos, hermanos trabajo etc.

HOY ama. Perdona. Ríe.  Disfruta esta vida que tienes HOY junto con los que te rodean, porque MAÑANA no sabremos si estaremos con vida.

Te deseo que tengas un excelente y bendecido día con mucho aprecio y afecto javier.alor@outlook.com

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